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Líneas directrices de la OCDE para empresas multinacionales

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Las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales (en adelante las Directrices) son recomendaciones dirigidas por los gobiernos a las empresas multinacionales. La vocación de las Directrices es garantizar que las actividades de esas empresas se desarrollen en armonía con las políticas públicas, fortalecer la base de confianza mutua entre empresas y las sociedades en las que desarrollan su actividad, contribuir a mejorar el clima para la inversión extranjera y potenciar la contribución de las empresas multinacionales al desarrollo sostenible. Las Directrices enuncian principios y normas voluntarias para una conducta empresarial responsable compatible con las legislaciones aplicables y las normas internacionalmente admitidas. Sin embargo, los países suscriptores de las Directrices contraen el compromiso vinculante de ponerlas en práctica de acuerdo con la Decisión del Consejo relativa a las Líneas directrices de la OCDE para empresas multinacionales. Además los temas que abordan las Directrices también pueden estar sujetos a leyes nacionales y a compromisos internacionales.
 
Desde la revisión de las Líneas Directrices del año 2000 la actividad empresarial internacional ha registrado un cambio estructural de gran alcance y en respuesta a estos cambios la OCDE decidió actualizar las LD y aprobar un nuevo texto en la reunión del Consejo de la OCDE a nivel ministerial de mayo 2011. Este nuevo texto consta de un preámbulo y once capítulos. Los cambios más importantes que presenta son la introducción de un nuevo capitulo sobre Derechos Humanos y la incorporación horizontal del principio de “diligencia debida”, incluyéndolo en los sistemas de gestión de riesgos, con objeto de evitar que las actividades de la empresa tengan o contribuyan a crear efectos negativos en los campos contemplados por las Directrices y de tomar las medidas convenientes cuando se produzcan tales efectos. Asimismo, la empresa deberá esforzarse por impedir o atenuar los efectos negativos cuando no habiendo contribuido a los mismos estén directamente relacionados con sus actividades productos o servicios en virtud de una relación comercial. La empresa deberá fomentar en la medida de lo posible, que sus colaboradores comerciales, incluidos sus proveedores y contratistas apliquen principios de conducta responsable conformes con las Directrices.
 
Los Capítulos que contemplan la Líneas Directrices son los siguientes:
 
-Principios Generales: subrayan aspectos generales de buen comportamiento empresarial.
 
-Publicación de informaciones: cubre la difusión por parte de las EM de información fiable de sus  objetivos, actividades, estructura, situación financiera y resultados. Se anima a las empresas a que comunique información adicional sobre: políticas, auditorias internas, gestión de riesgos, relación con los empleados etc.
 
-Derechos Humanos: enuncia que las empresas deben respetarlos, en sus actividades y en las vinculadas con sus actividades evitar incidencias negativas, emplear la diligencia debida, elaborar una política que formule su compromiso, etc.
 
-Empleo y Relaciones Laborales: abarca aspectos tales como la no discriminación, la eliminación del trabajo forzado y del trabajo infantil, y libertad de sindicación y de negociación colectiva de los trabajadores. Asimismo temas como: aportar información a los representantes de los trabajadores, respetar normas de empleo que no sean menos favorables que las que se practican en empresas comparables del país de acogida, garantizar la salud y seguridad en el trabajo, etc.
 
-Medio Ambiente: insiste en la puesta a punto y aplicación de sistemas de gestión medioambiental adaptados a cada EM, y en objetivos de salud y seguridad, mantener planes de emergencia, tratar constantemente de mejorar los resultados medioambientales, etc.
 
-Lucha contra la Corrupción: indica que las EM no deben ofrecer, prometer, conceder o solicitar pagos ilícitos u otras ventajas indebidas, elaborar y adoptar mecanismos de control interno y programas o medidas de deontología para prevenir y detectar el cohecho, etc.
 
-Protección de los Consumidores: busca asegurar que las EM respeten los derechos de los consumidores, incluidos los referidos a la calidad y salubridad de los productos, mencionando el derecho a la intimidad y protección de datos de carácter personal, esforzarse  por promover la educación de los consumidores, luchar contra las practicas comerciales engañosas, etc.
 
 -Ciencia y Tecnología: reconoce que las EM pueden jugar un importante papel en la mejora de la tecnología local, sin por ello comprometer sus derechos de propiedad intelectual, adoptar practicas que permitan la transferencia y difusión de las tecnologías y know-how, desarrollar relaciones con universidades locales, etc.
 
 -Competencia: promueve el respeto a las reglas de la competencia y la evitación de comportamientos anticompetitivos, impulsar la cooperación con las autoridades de la competencia, etc.
 
-Fiscalidad: recomienda a las EM el respeto a la letra y espíritu de las  leyes y regulaciones fiscales., adaptación de sus practicas en materia de precios de transferencia al principio de plena competencia, comunicación en tiempo a las autoridades de información para el calculo de sus impuestos, etc.
 
Aunque las Líneas Directrices no son obligatorias, las empresas que voluntariamente las adopten deberán aplicarlas en todos los países en los que operen y no solamente en los países que las han suscrito. Es importante subrayar que ni sustituyen ni están por encima de las leyes de ningún país, ni, por tanto, de las españolas. Son, en todo caso, estándares de comportamiento suplementarios a la ley española y, como tales, no crean conflicto alguno de competencias.
 
Se puede solicitar más información en la dirección de correo electrónico del Punto Nacional de Contacto pnacional.sscc@comercio.mineco.es, su página web http://www.espnc.es y también se puede consultar la página web de la OCDE http://mneguidelines.oecd.org.
 
Los textos en los idiomas oficiales de la OCDE (inglés y francés) así como diversas traducciones de las Líneas Directrices, entre las que figura la española, pueden encontrarse en http://mneguidelines.oecd.org/text
 

 

 

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